domingo, 19 de agosto de 2007

Inpeliculible

Nací un 24 de agosto de 1983, uno de esos días de lluvia con ratos de sol. Hacía frió pero la humedad no daba lugar a la tranquilidad. La ciudad estaba atascada por un tránsito que más que coches parecían soldados preparándose para una guerra en la cual no estaban del todo seguros a quien defendían, o si solo iban a atacar porque ese era su destino. En el hospital, a lo lejos, se podía percibir a Pink Floyd gastándose el alma al delicioso ritmo de "Confortably Numb", mientras el medico partero miraba de reojo a la enfermera, castaña o más bien rubia, con ojos marrón claro, como queriendo ser verde pero se arrepintiera en medio del intento. La fuerza que mi madre estaba haciendo podría compararse con la altísima caída de una mochila cargada con todo lo que yo iba a vivir a partir de ese día.

Bueno, quizá no sea todo exactamente así. Seguramente no sea nada que ver a la reciente descripción, pero queda descartado que, directa o metafóricamente, eso ocurrió.

Si alguien se dispusiera a hacer una película de mi vida, no recomiendo que sea comedia, porque de serlo tendría que ser una sátira y de ser así no encontrarían actor que pueda interpretarme. Dudo mucho que haya posibilidades de rodar un trhiler sobre mi biografía; nunca podrían encontrar gente que pueda personificar a los que me rodearon, no habría guión acorde a la bendita linguistica con mis amistades, ni tampoco adaptaciones que logren sobrellevar mi vida familiar, y por sobre todo, no existiria maquillador que pueda dibujar la cara de mis enemigos. Tal vez un buen suspenso podría atraer al público comercial, sobre todo si deciden centrarse en mi vertiginoso paso de la niñez a la adolescencia. Sí, sin duda lograrían que los espectadores salten de sus asientos, aunque quizás no sea por el miedo. Un drama siempre vende, y podrían dividirse en cualquier ramificación del género, pero tendrán que esmerarse demasiado para hacerle sentir al público lo que significó mi vida sentimental, ya sea con mis parientes o mis mejores amigos.

Eso sí: pido por favor encarecidamente que nunca se basen en mi para hacer una película romántica, podría traer muy malas o intolerantemente buenas consecuencias, y no quisiera ser responsable de una revolución sentimental que acabara con el mundo de hoy.

2 comentarios:

  1. Me amigué con el Sr. Google! y me dejo registrarme!!
    Qué puedo decirte Nyko...
    Me gustó mucho todo lo que leí...
    Admiro profundamente a las personas que escriben para expresar sus sentimientos, y se animan a publicarlo...!
    No como yo, que soy una cobarde... Jaja!

    Espero ansiosa conocer un poco más...
    De Bs As, para España, con entrega inmediata...
    Un beso...

    Flor!! (tu ayudadora preferida)

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  2. Pensaba en este post, y la verdad que es una idea muy buena. me gusta, y quizá me haga con ella. E incluso para un meme.. como te imaginás que era el día que naciste?

    No le parece?

    (abandone (ud) el alcohol!)

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