lunes, 4 de junio de 2012

Saber resistir el fuego.

Voy a contar mi experiencia personal, con la intención de dejar un mensaje directo a toda la gente de River Plate, el club de mis amores que hoy está inmerso en un pozo ciego.

El fuego, desde el punto de vista metafórico de mi blog puede entenderse como una forma de pasión y sentimiento. Es como encerrar al dolor y a la felicidad en una sola palabra.

En los últimos tiempos vengo sufriendo cantidad de tristezas de todo tipo: estar lejos de mucha gente que quiero y de mi ciudad, perdida de seres muy queridos, desamores y golpes sentimentales producto de mi cerradez y mis errores absurdos que no sirve mas explicar. Continuos golpes al corazón ligados al club de fútbol que amo, que exceden toda lógica y hacen aún más inexplicable el significado de un sentimiento.

Todo en la vida son procesos. Ante la adversidad interminable suele ser recurrente quedarse tirado y exigirle explicaciones a los 4 vientos, suplicar piedad, mendigar empujones, pedirle a algún par de manos imaginarias que te levanten las piernas. Ese no es el camino.

Es importante entender que cada uno es un mundo distinto cuyas leyes están ligadas completamente a nuestros pensamientos. Cada uno es lo que piensa. Lo que existe y lo que no, depende solo de la mente que le de forma.  Así como no existe el ruido si no hay quien lo escuche, no existe el pasado si no hay quien lo recuerde. La vida es un eterno presente en el que el pasado debe usarse para aprender y el futuro para proyectar.

Viví muchos años en la inoperancia, encerrado en una especie de submundo con techo transparente, escondido de todos pero mirándolos a todos. Dí cada paso abrumado por el miedo al fracaso, intentando conquistar objetivos desde donde el objetivo no me ve, enamorándome de todo sin mostrarle al mundo mi existencia. Vivía el presente estancado en el pasado, mas suplicando que proyectando un futuro. De más está decir que me equivoqué.

Para resistir el fuego del sol hay que conocerlo. La persona mas feliz no es la que nunca sufrió, sino la que aprendió a convivir con las adversidades. La que cree en el futuro. La que aprende a no buscar explicaciones ni mendigar empujones. La que entiende que su vida es su mundo y que sus pensamientos son el imán de sus resultados.

A partir de esta vivencia personal, me gustaría dejarle un mensaje a la gente que hoy maneja el fútbol de River, desde Almeyda hasta pasando por Passarella y los futbolistas, pero también y sobre todo, a nuestros hinchas: 

Jugadores, cuerpo técnico: primero que nada quiero que entiendan que mi manera de expresarme siempre es metafórica. Esto es fútbol, un deporte para nosotros los hinchas, un trabajo para ustedes. Una circunstancia mas de la vida con resultados, consecuencias y soluciones pero nunca determinante. Aún así no pueden esquivar el hecho de que representan a una institución que encierra una identidad enorme que se refleja en la pasión inexplicable de muchísima gente que la sigue, y siente todas y cada una de las acciones que hoy están en sus manos. Me gustaría que se imaginen en la piel de un médico que se enfrenta a un paciente terminal. Cada partido, una operación a puertas abiertas. Nosotros, la familia expectante del resultado. Ahora que se metieron en la situación, sabrán entender que nadie mas que nosotros quiere que sus resultados sean los mejores.

Cuando uno no para de caer, levantarse empieza a quedar en uno mismo. Nadie mas existe. La solución no está en vivir cada partido pensando en la fatalidad del peor desenlace. Las adversidades no se afrontan cuidándose para el futuro, no se guarda para mañana lo que se puede disfrutar hoy. No se priven de disfrutar al máximo el momento por miedo a no estar en el siguiente. Crean en ustedes. No esperen el empujón externo, ni la mística (también conocida como suerte), eso es lo que necesita el que carece de posibilidades naturales. Y River siempre generó sus posibilidades. River no tiene mística, nunca la necesitó. River tiene un alma propia que lo llenó de gloria durante toda una historia.

 Hinchas: Es entendible la presión y la dificultad de la situación. Son años y años de golpes recibidos, derrotas inexplicables, daños económicos, materiales y sentimentales y tantos otros golpes los que viene sufriendo nuestro club. Esta de sobra seguir repitiendo a los demás las razones por las que somos mas grandes, nuestra grandeza es indiscutible por nadie que no la envidie. Hablando no se consigue nada. Confiar, alentar. Vivimos 100 años gozando, llevamos varios sufriendo, pero jamas debemos olvidarnos de lo que somos. Y no necesitamos decírselo a nadie, su felicidad en este momento lo refleja todo. Tienen que entender que en el peor momento, nadie mas existe. 

Jugadores, técnicos, dirigentes, hinchas... River en una sola palabra, les dejo como fin de este mensaje una frase de una famosa canción de Metállica:

 "Confiando siempre en quienes somos, nada mas importa"


miércoles, 30 de mayo de 2012

Viajar al sol

Después de mucho tiempo de ausencia en blogger, decidí volver porque siento que estoy en un momento único para expresar muchas cosas, sobre todo positivas. Un momento no tan diferente en la esencia a mi yo de siempre, pero con las cosas mucho mas claras que antes.

Si bien mi vuelta trajo consigo cambio de nombre, la idea del whisky sin hielo sigue intacta, nada la va a cambiar. Aún así hoy encontré una mejor forma de describir mi vida y todo lo que me enseño hasta este día. No voy a ser hipócrita de negar que hubo una persona, una situación y un punto de quiebre en el medio de esta no tan repentina apertura de ojos, pero de todas maneras todo cambio nace en uno mismo y solo uno es el responsable.

El título "Viaje al sol" puede ser considerado una muestra de madurez, una consolidación de ideas, una autoconfirmación de la propia personalidad. Se trata solo del viaje, un andar con mira definida en el que cada paso se entiende como un avance. "Salir del camino, tomar la ruta" (by Gustavo Cerati). Abrir los ojos, saber lo que se quiere y rodearse de lo que hace bien. Es una ley de la naturaleza el hecho de que la energía humana atrae todo lo que se condice con lo que siente. Empezar de uno mismo, buscar la manera de sentirse bien, indefectiblemente atrae todo lo que nos hacen bien, incluso cosas que no conocemos y pueden llegar a sorprendernos.

Cada vida es un viaje, una especie de crucero al horizonte. Viajar mirando al cielo sin dejarse tapar por las nubes, olvidarse hasta de la lluvia, porque toda nube es pasajera y detrás de ellas nunca va a dejar de brillar el mismo sol. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Lo que a River nunca le van a destruir.

El amor, la pasión y el sentimiento profundo tienen algo más en común además de estar guiados por el corazón: también tienen la capacidad de anular el pensamiento. Una maravilla de la vida que, valga la redundancia, maravillosamente no tiene proporción inversa. Si me tuviera que poner a pensar en las cosas que le están pasando al club de mis amores en los últimos años, indefectiblemente terminaría en la conclusión de que no me sirve para nada insistir en él. Para qué seguir mirando si al final de cuentas, a esta altura uno termina sabiendo de antemano lo que va a pasar. Desde hace varios partidos que me sucede lo mismo: contra Aldosivi, presentí que el centro iba a terminar en gol. Contra Atlético Tucumán, me lamenté 3 segundos antes en la jugada que terminó en el descuento de Barone. Y sí, contra Guillermo Brown, supe lo que iba a pasar desde el momento en que el chori Dominguez amagó.

Si yo me tuviera que poner a pensar...

El fútbol es una pasión de multitudes, dice el viejo refrán. Todos los hinchas de todos los clubes llevan en el alma los colores que siguen, no les preguntes por qué, es amor y nada más. Pero aún así, hay algo que hace a River el sentimiento mas profundo de todos y ese "algo" vive hoy, en este momento de sufrimiento interminable, su máxima expresión. Cada persona suele tener sus ideas de vida, su manera de sentir y de disfrutar las cosas, tips que la terminan definiendo como tal. Hoy voy a explicar por qué digo siempre que River es para mí, mas que un fanatismo futbolístico, "una manera de vivir y sentir".

Considero a la vida un viaje constante, un camino lleno de bifurcaciones en el que todas las rutas cambian con el pisar de los pasos. Una especie de camino hecho con piezas de rompecabezas que uno va juntando hasta armar su ruta que, una vez armada, nada mas importa. Nada mas que caminar por esa ruta en la que se va a cruzar con todo lo que quiere y disfruta, gracias a la siempre efectiva ley de la atracción.

River es, históricamente, una idea de fútbol ambiciosa, una superposición de la belleza por sobre el resultado. Durante 111 años fue la mas prestigiosa escuela de estrellas de este deporte en el país y sus frutos crecieron siempre en el mundo. Hasta hoy, sumergido en el pozo mas profundo de su historia, uno mira para afuera y encuentra entre los principales cracks, una interesante cantidad de productos de su cantera.

Pero como toda ambición, lleva consigo la desprotección. Aunque gracias a Dios todavía existe el Barcelona, hoy el mundo del fútbol esta gobernado por la abundante imaginación para defender y destruir ideas. Hoy triunfa el que se dedica primero a destruir para después, tener la libertad de crear. Y eso va completamente en contra de los ideales riverplatenses porque claro, esa idea demuestra un miedo a la inferioridad. No confiar en tus virtudes o saberlas inferiores. Y River se sabe, en su plenitud es inalcanzable.

River es una forma de vivir: ambición por sobre la protección. Es una forma de sentir: belleza por sobre el resultado. Por esto es que River es el único que siempre puede jactarse de algo, incluso en las peores situaciones imaginables. Por darle preferencia a la belleza, hoy puede sufrir cada fin de semana la supremacía del que se protege, y aún así mirar para afuera y decir: "Yo hice a Falcao, Higuaín, Lamela, Mascherano, D'alessandro, Aimar, Saviola, etc.." Los que hoy ganan por protegerse, mañana van a mirar para atrás y se van a preguntar por qué no sembraron razones para estar siempre orgullosos de algo (propio y presente).

Los que hoy triunfan solo siembran estadística. Esa seca y vacía estadística que hoy es grande y mañana puede ser chica. Una estadística que basan en logros propios y caidas ajenas. Logros y caídas que mañana pueden darse vuelta. Por eso siempre te voy a estar agradecido, River. Por sembrar una grandeza encerrada en una identidad propia. Por darme orgullos que no cambian nunca. Por darme argumentos eternos. Por ser no mejor ni peor; único e inigualable.

lunes, 20 de junio de 2011

El precio de 100 años haciendo sombra.



Se venía oliendo desde hace 3 años, desde aquel infame torneo de 14 puntos que siguió al ultimo título conseguido. Pero era como uno de esos olores a quemado que no se encuentran y se dejan de buscar. "No es nada grave". Para más, se acercaban las fechas definitorias y el equipo parecía alejarse cada vez mas de los demonios y empezaba a vislumbrar lo que siempre tuvo enfrente: la cima. Pero fue en ese momento, en el que su cabeza amagó a volver, cuando todo comenzó a derrumbarse.

No fue el partido con All Boys, sino su segundo gol. Esa corrida de Juan Pablo Rodriguez podría simbolizarse como la tierra comenzando a inclinarse para no volver a enderezarse. Era el empate que lo afirmaba arriba. Fue la derrota que desató el quiebre. 7 días después, las fuerzas enérgicas que juegan en este mundo empezaron a patear en contra. A las manos mas seguras del fútbol argentino se les escapó el ladrón. Ese superclásico que River le hizo ganar a Boca bloqueó esas cabezas débiles que hoy nos representan: desde los 11 que entran hasta los 7 que los reemplazan, pero ninguna más la del director técnico, ese débil ser humano que se ahoga y ni siquiera tira manotazos, ese capitán de barco que se hunde con el barco y su tripulación. 

Mas allá de esa segunda fatalidad de Juan Pablo contra el ciclón, es a partir de ese mismo partido en el que no hay forma de seguir hablando de fútbol. Porque JJ fue a Bahía a no ahogarse, recibió a Colón como los indígenas en 1492, fue a Quilmes a estudiar criterio y terminó tiñendo con su apodo la ultima página de la historia del club mas grande del país. No, de fútbol no se puede hablar.

Este corazón riverplatense está destruido, no me duele admitirlo. Las cargadas no me afectan, simplemente no me interesan hoy, tal vez sí mañana. River se hace grande de sí mismo, sus títulos, sus jugadores, y sus años inventando fútbol, y no de las desgracias rivales. Hoy sufro por ver ese amor desangrado, al borde del abismo, y a mi vista solo están sus ojos, no las caras sonrientes que lo rodean. Se entiende el folcklore, el gaste, el disfrute, porque yo también disfruto cuando pierden. Lo que no se entiende es que se lo viva como la alegría mas grande en sus vidas, de la misma manera que un propio triunfo mundial. Quizás yo no lo entienda porque no soy así, porque estoy mas acostumbrado a festejar títulos propios que derrotas ajenas, porque tuve suficiente tiempo para mirarme más a mi que al otro. Pero es cierto que si me pongo del lado del que vivió 100 años a la sombra, ver caer el monumento que lo tapaba podría ser bastante gratificante. Después de todo, tu felicidad es mi único consuelo. Hubo que caer para conocer la verdadera dimensión.

En estos días en que lo ultimo que se pierde ya se perdió, solo queda esperar. Cuando la fe y la esperanza te abandonan, solo quedas vos con tu ser y sos el único capaz de reconstruir desde el silencio.

Gente de River: no nos queda otra que permanecer sentados junto a nuestro amigo en coma. Hoy ya no importa nada, jugaremos el año que viene la B Nacional pero seguiremos siendo River. La escuela de fútbol mas prestigiosa del país va a estar ahí, y su representación a nivel profesional tardará, pero volverá, y cuando ese momento llegue volveremos a ser la sombra que siempre fuimos. River no se muere, es un alma. Una forma de pensar, de hacer, de sentir y de vivir un deporte, algo que nadie mas puede fundamentar.

miércoles, 27 de abril de 2011

Mal perdedor con complejo de inferioridad.



El eterno debate del fútbol argentino mejor conocido como "Bilardismo vs Menotismo", que podría ser internacionalmente llamado "Catenaccio vs Holanda '74", hoy goza de una exponencia casi optima llamada "Guardiolismo vs Mourinismo". Quiero aclarar que soy una persona abierta, que acepto que otros vean el fútbol de manera diferente. Acepto al defensivo y al ofensivo. Lo que sí no me parece que tenga discusión es que el primero es víctima irremediable de un enorme complejo de inferioridad con el segundo. Y es por eso que no se puede llorar cuando perdés un partido producto de una expulsión (justa o no) que te deje en inferioridad numérica porque también es parte de esa estrategia que tanto defendés. Si te quedás con uno menos y no pudiste solucionarlo, es tu culpa, no busqués mas excusas.


Nunca fui fan ni del Barcelona ni del Real Madrid, me encanta el futbol y siempre fui hincha de los equipos que mas lindo lo practican. Este Barcelona es el mejor equipo que vi en mis años de vida. El Real Madrid siempre estuvo entre mis preferidos porque históricamente pregonó este tipo de fútbol, y por eso me parece que Mourinho es un insulto al Real Madrid, y al mismo tiempo un insulto al futbol. Es un ganador, eso no se le niega, pero lo hace destruyendo lo mas lindo de este deporte y eso lo convierte para mi en villano. Ojalá por el bien de este deporte el Real encuentre un Guardiola que haga jugar a los grandes jugadores que tiene de una manera que pueda destronar al Barça jugando mejor que el Barça, y no intentando destruirle el juego. Y para eso necesita de tiempo, de la búsqueda de una escuela futbolística que perdure, y no de la compra desesperada de figuras del momento. Suena fácil decirlo, pero no es imposible intentarlo. Sino miralo al Barça.

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