lunes, 16 de junio de 2008

Príncipes del Infortunio: Los ojos de la esperanza

Estás leyendo el capítulo numero 11 de esta historia.



Casi como si fuera una canción que estaba llegando a su fin, Nairy empezó a notar que el volumen de su alrededor comenzaba a silenciarse. Observaba a la gente correr de un lado a otro, huyendo de nada realmente, y por ese momento su mente se alejo de ese extraño silencio para preguntarse de que esta la gente escapando, si la asombrosa desaparición de tierras había ocurrido en el otro extremo del planeta.

Cuando había visto junto a Leian las noticias sobre ese terremoto en Japón del que el había huido hace dos días, la periodista había especulado con la leyenda que Nairy había encontrado en Internet, la que la periodista había llamado "Príncipes desafortunados". En el mismo momento en que recordó eso, Nairy volvió en si al notar otra extrañes en su entorno: muchisimas personas le habían pasado por al lado y ninguna la había mirado. Entonces, miro el papel que todavía llevaba en su mano y sus recuerdos se reabrieron.

Directora
-Nairy, tienes que contarme mas sobre ese sueño.

Nairy
-Ha venido a buscarme! Mi familia vino a buscarme! Voy a volver a tener familia!

Directora
-(los ojos se le comienzan a volver llorosos) Nairy, Nairy por favor, tienes que prestarme atención a lo que te voy a decir, es muy importante que lo entiendas bien.

(la mirada de la niña se volvió tiesa, congelada, como si algo se hubiese apagado)

Directora
-Tu abuela, tus padres y tu hermano no pueden venir a buscarte, no están con nosotros ahora, pero pronto te reunirás con ello te lo prometo.

-(la mirada todavía era la misma)

Directora
-¿Nairy me escuchas? Nairy! Nairy!

Como si se hubiese regalado al viento, la niña cayó desplomada en el suelo. Cuando la mujer se dio vuelta, no pudo expresar nada. Cerro los ojos con fuerza y se fue, no quería asimilar lo que tenía enfrente. Parada en la ventana con mirada intensa y provocativa estaba la misma gaviota que Pir, la compañera negra, había intentado alcanzar cuando Nairy despertó de aquel sueño y le salvo la vida. A partir de ese momento la directora y Nairy nunca más volvieron a hablar.

Tuvo que volver en sí de manera repentina al escuchar el primer sonido después del silencio. La misma ave atravesó la ciudad y se paro justo frente a ella. Su reacción fue instintiva: cerro los ojos con la misma fuerza que lo había hecho aquella vez que salvo al niño en el orfanato y al abrirlos, su mirada era totalmente otra, muy diferente a la que sostuvo en sus 23 años de vida. Algo cambio.

Después de la catástrofe ocurrida en el orfanato, la niña era trasladada en coche.

-Hola, Nairy. A partir de hoy soy tu tutor legal. No te quedo nadie en el mundo. Tu tío, el que te trajo al orfanato se suicido ese mismo día antes de volver a su casa. Visto que tu y el otro niño han sido los únicos sobrevivientes al terremoto, y que ese instituto era tu identidad, el gobierno tendrá que hacerse cargo de ti.

-(la mirada de la niña era tranquila, como si en realidad no estuviese escuchando lo que el hombre le decía)

- Vas a vivir sola en este departamento. No te preocupes que nosotros nos vamos a asegurar de que no te falta nada, pero quiero que sepas que es muy importante que no salgas de aquí.

Igual que el techo de aquel edificio se transformo en polvo en plena caída, esta vez, la víctima de la intensidad de esos ojos fue el ave: congelada como si fuese disecada, nunca más pudo volver a moverse de ahí. Cayó y los pedazos se esparcieron por el suelo. Nairy quedo mirando al suelo cómo la gaviota dejo de existir. En ese mismo instante escucho una voz femenina que empezó a hablarle.

- Desde aquel día, tu vida se redujo a esas paredes. Es por eso que recién ahora, 15 años después, y ante el desmoronamiento del mundo, te das cuenta que a partir de aquel momento te habías vuelto invisible al resto de la humanidad.

Levantó la cabeza y vio como una veintena de personas quedaban atónitas ante lo que ocurría frente a sus ojos. Como si fuera una luz brillante en medio del aire, Nairy regreso al mundo que sin haberse dado cuenta había dejado. Con la radiación que nunca había tenido, dibujo la sonrisa mas brillante al ver por primera vez en 15 años que otras personas sabían que existía. Miro al costado y vio a la persona que le estaba hablando.


Nairy
- Yo te conozco...

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