lunes, 7 de julio de 2008

El Ángel del Resurgimiento (2da Parte)

Estás leyendo el capítulo numero 13 de esta historia.


La frase "nunca estuve viva" provocó una especia de golpe dentro de la cabeza de Nairy. La dejó con la mirada vacía, como si fuera un cuerpo de cristal sin nada adentro más que asombro. No sabía como reaccionar, su mundo se estaba volviendo demasiado sobrenatural. Cuando quería pensar que lo que Pir le acababa de decir era una locura, enseguida se daba cuenta que también lo era haber aparecido de la nada enfrente de un montón de gente, o la desaparición de Australia, Nueva Zelanda y Japón. Entonces, prefirió ser cautelosa y dejar que Pir, quien leyó toda su mente en un segundo, siguiese hablando.

Pir
- Está bien, veo que toda tu vida esta entrando por tu puerta demasiado rápido. Voy a intentar aclararte quien soy, te voy a contar la historia de mi vida, la que de cierta forma, por decirlo de alguna manera, también es la tuya.


Perú, Mayo de 1781.

La sentencia de muerte de Tupac Amaru II dictaba que, antes de ser descuartizado, debía presenciar el asesinato de su familia completa. Mientras esta atrocidad se desarrollaba y el dolor del hombre parecía esparcirse por el aire, tres mujeres Incas cautivaron a tres conquistadores españoles con el objetivo de tener relaciones sexuales con ellos. El acto de las tres parejas se producía al mismo tiempo que el asesinato de la familia de Tupac, y acabo en el preciso momento de la muerte del mismo. Las mujeres abandonaron el lugar y a la mañana siguiente, uno de los españoles amaneció con una inscripción en sangre en su espalda, "Nairy, Ñusta Wañuy". Estas dos últimas palabras significan en el idioma quechua "Princesa" y "Muerte", lo que se podría traducir como "Nairy, Princesa de la Muerte". Lo que era una incógnita era el nombre. No existía en ninguna cultura ni tenía significado en ningún idioma.


Nairy
- Esta se parece más a una historia sobre mi que sobre ti.

Pir
- Si me dejas continuar, vas a sorprenderte.

Nairy
(cierra los ojos con aceptación impaciente y asiente)


Septiembre de 1980

Una mujer de unos 28 años, de descendencia inca pero con rasgos españoles circulaba por la ciudad de Cusco mientras sentía que alguien la perseguía. Empezó a correr hasta llegar a su casa en el centro de la ciudad y allí se encontró con lo terrorífico. Una mujer de unos 40 años de edad, de apariencia egipcia, con unos llamativos ojos verdes, estaba sentada en el borde de su cama. Ante la atónita mirada de la indígena ésta pronuncio las siguientes palabras antes de desaparecer: "Has sido elegida para salvar al mundo de los males naturales. El hombre ha sido envenenado por el mal y de tu vientre saldrá uno de los Ángeles que harán resurgir a la princesa que devolverá lo maravilloso de la humanidad." La misteriosa mujer se paró y la tocó a la altura del vientre. La habitación se llenó de una luz verde brillante y segundos después la mujer desapareció.


Con los ojos muertos como si hubiese sido hipnotizada, la indígena se dirigió hacia su marido, un descendiente de esclavos africanos que se encontraba trabajando en el patio y comenzó a besarlo hasta terminar haciendo el amor al aire libre. Nueve meses después, el 17 de mayo de 1981, dio a luz a una niña morena que falleció nada más salir del vientre por causas inexplicables.


Pir
- Esa niña soy yo. Tu expresión me está diciendo que te diste cuenta del detalle extraordinario.

Nairy
(con una expresión de terror en el rostro que parecía haberle cortado la respiración y una voz quebrada que notaba que se había dado cuenta de algo aún más aterrador que el hecho de estar hablando con una persona muerta)
- 17 de mayo de 1981, ese día nací yo.

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