Todos tenemos miedo. Uno de los peores es el miedo al cambio. Desde mi humilde experiencia quiero decirle a todo aquel que llegue a este texto que intenten pensar cuanto vale su vida si no hacen lo que quieren con ella, si no buscan sus sueños, si se dejan manejar por la rutina, si se dedican a caminar detrás de los demás.
En unas horas empiezo la última semana de la que ya considero mi antigua vida, esa que estaba atada a lo que pensaban los demás que estaba bien. Aquella vida que vivía siguiendo el ritmo normal de las cosas, la que todos viven. Empiezo a dejar atrás esos momentos en que mis días parecían replays, en los que sufría la misma frustración una y otra vez y me terminaba consolando por la magia negra de la costumbre.
Todo esto puede sonar muy repetido, pero sientan estas palabras como propias. Somos seres individuales, hay que buscar los caminos sin miedo a las cornisas, sin seguir a nadie y sin mirar atrás. La vida no es una cuerda en la que hay que sostenerse.
Tu vida es un camino que hay que hacer, no que seguir.
Te debia y me debia un comentario...
ResponderEliminarRealmente me emocione mucho cuando lei este texto...
Me siento tan identificada con tantas cosas!
Me encanto!
(Como me encanta ser tu amiga)
Beso gigante!