Si bien mi vuelta trajo consigo cambio de nombre, la idea del whisky sin hielo sigue intacta, nada la va a cambiar. Aún así hoy encontré una mejor forma de describir mi vida y todo lo que me enseño hasta este día. No voy a ser hipócrita de negar que hubo una persona, una situación y un punto de quiebre en el medio de esta no tan repentina apertura de ojos, pero de todas maneras todo cambio nace en uno mismo y solo uno es el responsable.
El título "Viaje al sol" puede ser considerado una muestra de madurez, una consolidación de ideas, una autoconfirmación de la propia personalidad. Se trata solo del viaje, un andar con mira definida en el que cada paso se entiende como un avance. "Salir del camino, tomar la ruta" (by Gustavo Cerati). Abrir los ojos, saber lo que se quiere y rodearse de lo que hace bien. Es una ley de la naturaleza el hecho de que la energía humana atrae todo lo que se condice con lo que siente. Empezar de uno mismo, buscar la manera de sentirse bien, indefectiblemente atrae todo lo que nos hacen bien, incluso cosas que no conocemos y pueden llegar a sorprendernos.
Cada vida es un viaje, una especie de crucero al horizonte. Viajar mirando al cielo sin dejarse tapar por las nubes, olvidarse hasta de la lluvia, porque toda nube es pasajera y detrás de ellas nunca va a dejar de brillar el mismo sol.
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